Su Opinión
Arturo
Yo y Evo
Sus Libros
Tengo que comenzar estas líneas pidiendo mil disculpas a los cuatro gatos que me
leen porque esta vez mi tema será mi humilde persona. Dos errores me llevan a este
abuso. Uno es la metida de pata de esos indios socialistas de Indymedia que me han
dicho “escritor cruceño”.
No me molesta lo primero, y menos lo de cruceño. En mi larga vida he tenido muchos
amigos cruceños y los recuerdo a todos, sin excepción, como muy buena gente. Ojalá
fuera yo como ellos. En cuanto a eso de escritor, favor me que hacen esos de
Indymedia.
El otro factor es la acusación que hizo Lechín Hijo contra Evo y fue, dicen, causa de
sus tres horas de ayuno. Lechín acusó a Evo de fascista y se puso a buscarle los
bigotes hitlerianos con lupa. Se necesita ser Claudio para buscarle bigotes a un indio.
Ambos errores me llevan a pensar que el mundo anda de cabeza en Bolivia estos días,
cuando los ricachones de SRZ pagan huelgas de hambre y organizan marchas nazis
que el mismo Adolfo H. envidiaría, y Evo aparece como fascista ante mentes notables
por sus luces.
La preocupación natural que ambos errores me provocan me lleva a declarar ante la
historia y el juicio eterno de los pueblos que nunca he hablado con Evo Morales, no lo
conozco en persona, no se a dónde me llega ni a dónde le llego y escribo como
escribo sólo porque lo veo como la única salida posible para lo que era Bolivia antes
de Diciembre de 2005.
Por supuesto, si las gentes me hubieran leído desde antes de que Evo fuera
favorecido por un embajador gringo estúpido, no tendría yo que estar aclarando nada
ante nadie en servicio de la Historia de los Pueblos. Pero es que en Bolivia nadie lee
nada. Todos escribimos para convencer a los demás y nadie convence a nadie.
Somos, como dice el Nicanor, sui generis.
Pero el caso es simple y sencillo. No existe lazo alguno de amistad personal, identidad
ideológica, interés partidista ni amarre entre compadres, tan común en Bolivia, entre
Evo Morales y yo. Lo más seguro es que ni sabe quien soy.
No soy, pues, miembro del MAS, no he sido jamás miembro de partido político nacional
o internacional alguno, de ninguna iglesia o secta religiosa ni menos de algún club de
salvajes bebedores como el caníbal de CBB.
Ah, dice mi acusadora Marilú, pero Arturo conoce a García Linera.
No lo conozco, afirmo, pero he estado en la misma habitación de la embajada de
Bolivia en el Imperio en que García Linera dedicó 12 minutos a seis periodistas
bolivianos y yo perdí mi oportunidad de hacerle una pregunta inteligente porque pensé
que podría hacerle varias y no fue así. Mi artículo sobre su interesante persona y su
menos interesante visita llevó a varios de sus enemigos a creer que me contaba entre
ellos. No es así. Le critiqué la visita porque se vino casi, casi como inmigrante, solo, sin
ayuda ni consejo. Hizo lo que pudo y lo que pudo no impresionó a casi nadie. Eso dije,
eso escribí, y eso fue todo.
¿Pero si no tiene interés en que Evo lo nombre Plenipotenciario en el Polo Sur, por
qué se arriesga a que los nazis de SRZ envíen un asesino a romperle el alma?,
pregunta Marilú, acuciosa.   
Porque estoy convencido de que Evo es la UNICA salida que significa cierto progreso
social en la vida del país. También, porque las elites derrotadas en 2005 volvieron a
demostrar que son ciegas y, en lugar de colaborar con Evo, se han empeñado en esa
guerra fascista que no lleva a nada porque no es legítima e insulta la voluntad
soberana del pueblo que votara en diciembre de 2005.
Pero no puedo hacerme miembro del MAS ni puedo buscar un cargo de Jefe de
Aduanas en SRZ porque mañana, cuando Evo haya vencido el obstáculo ese de la
Constituyente, su gobierno se convertirá en régimen, empezará a meter la pata día por
medio y yo necesitaré la independencia de que hoy gozo para criticarlo mañana con el
mismo entusiasmo con que hoy intento alentarlo.
Ese es mi papel, no sólo mi oficio. Antes me lo pagaban, pero ahora soy viejo y nadie
me paga por escribir estas notas de a medio.
Pero ahora que quieren hacerme escritor cruceño y acusan a Evo de fascista, es hora
de que yo declare a los cuatro vientos mi total independencia tanto de Evo como de
sus enemigos, y desafíe a quien sea y donde sea a que pruebe lo contrario.
Gracias, pues. Ha sido usted muy amable. Eso es, nomás, todo.   
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Dic.06