Su Opinión

Rehenes en SRZ
Arturo
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Interesado en probar las capacidades de un programa apenas escrito, envié hace poco
una nota sobre el International Herald Tribune de París a 500 cruceños, todos
desconocidos para mí. Obedeciendo la estadística, un dos por ciento me hizo llegar sus
respuestas, varias de las cuales son inpublicables. Como entes similares, cuando un
cruco no puede defender sus ideas utilizando el cerebro, apela a las palabrotas. Peores
son las crucas. Cuando no pueden defender las ideas ajenas que repiten como loros,
sufren verdaderas diarreas verbales y tratan de aplastar a sus “enemigos” bajo una
torrencial colección de disparates incoherentes.
Pero una buena proporción de esas respuestas me llegó en indignadas pero educadas
expresiones de rechazo contra mis ideas (que respeto totalmente, y en ciertos casos,
agradezco), lo que me obligó a tratar de verle una cara a la gente que critico cuando
critico a los “ricachos”, los “cívicos” y el “gobernador” de SRZ, mis villanos preferidos.
Puedo poner caras y apellidos a esos “sectores” sociales de SRZ, pero no puedo hacer
lo mismo con las gentes que contestaron mi mensaje porque no creo que pertenezcan a
ninguno de eso grupos.
Tomemos, por ejemplo, a un abogado llamado Hugo Aleksis Ramírez Añez, al que dejo
decir de sí mismo aquí tal como lo hizo en un mensaje anterior.
Me dijo entonces Aleksis: “Señor Arturo, mis excusas por no identificarme. Mi nombre es
Hugo Ramírez Añez. Soy abogado, con maestría en derecho privado mercantil y comercio
internacional, actualmente candidato a Doctor en Derecho por la Universidad de
Valencia. Por si acaso, me titulé a mucha honra en la U.A.G.R.M. y actualmente soy
catedrático de materias correspondientes al derecho privado y derecho constitucional en
la UPDS y UTEPSA en mi ciudad. Que tenga un buen día.”
Descontando un par de errores de ortografía, el abuso de la coma y algún otro descuido,
juro que esta es una copia más que fiel del mensaje original.
También ruego a mi avispado lector se sirva notar que en ese breve CV no aparece por
ningún lado el “Aleksis” que Aleksis usa en sus mensajes.
No se necesita ser el mismo Freud para decidir que el bueno de Hugo ha decidido
agregar a sus muy comunes “en mi ciudad”, como él mismo dice, Ramírez y Añez, dos
apellidos criollos y reconocidos como crucos por cualquier estante y habitante de Bolivia
que haya pasados dos semanas en SRZ, ese notable “Aleksis” que viene a diferenciarlo
de todos los Ramírez y los Añez de SRZ, la luna, Marte y el tercer anillo.
No es un “Aleksis” cualquiera, como puede describirlo todo aficionado a los juegos de
palabras. Es un derivado del muy común “Alejandro”, hermano del ruso “Alexis” pero
alterado por “Aleksis” para quitarle ese olor a comunista que pudiera quedarle ante ojos
no muy educados. Libre Dios a Aleksis de aparecer como rojo, así sea en sueños.
Todo lo cual es interesante pero nada importante, a menos que se considere el ultimo
mensaje de Aleksis. Ese mensaje dice, buscando una ironía inexistente, ironía que este
abogado debe creer una de sus virtudes: “Solo por curiosidad, su apellido,  Von Vacano,
es quechua o aymara?”
Hasta ese momento, habíamos sostenido un breve pero civilizado diálogo. Aleksis debe
haberme enviado un mensaje anterior más largo que nunca me llegó. ¿Por que,
entonces, intentar este disfrazado insulto (o lo que cree él insulto) en esa insulsa línea?
A pesar de su educación y su piel, Aleksis no llegó nunca a descubrir, según parece, que
todos los estantes y habitantes del territorio boliviano, excluyendo a los extranjeros de
pura cepa, tienen antepasados indios en su notable o desconocida estirpe, y ni Aleksis ni
yo escapamos a esa realidad.
Conclusión que me llevó a otra, evidente: Aleksis se identifica con los ricachones de SRZ,
los “cívicos” y el “gobernador” aunque su muy respetable Ramírez Añez parece prueba
de que no pertenece a esos grupos y le hace, más bien, víctima de los mismos o, por lo
menos, rehén de la ideología que domina a esos grupos.
Esto es, Aleksis se ha hecho un “nazi honorario” aunque su identidad de clase, raza y
educación es diferente sino opuesta a la de esos grupos, cuyos apellidos lo demuestran
a cada instante. Apuesto a que estudia en Valencia con una beca, es decir, no tiene
dinero para pagarse sus estudios. Apuesto a que es un joven emprendedor que busca
hacerse de un lugar en SRZ. Apuesto, por tanto, a que no sirve bien sus propios
intereses cuando defiende a grupos que, por su apellido y su piel, jamás lo aceptarán
como a un igual entre sus “selectas” sociedades que, apuesto, Aleksis desconoce.
Ese ”Aleksis” me dice ya que Aleksis ha sufrido en un pasado reciente diversos episodios
de segregación en “mi ciudad”, y por ello ha tratado de hacerse “único” adoptando ese
alias que parece nombre de rockero. Esto es, sufre de un incipiente complejo de
inferioridad creado por su niñez y su juventud no muy felices.
¿Por qué, entonces, se ve forzado a apoyar a los ricachones nazis de SRZ?    
¿Dónde se identifican, se igualan, este cruceño de pura cepa y los nazis de SRZ? Sólo
en un punto aparente: en su amor por SRZ.
En el caso de los nazis, ese “amor” es harto dudoso: basta recordar la tradición creada
por su modo de tratar a las clases humildes, los sirvientes y las sirvientas, los obreros y
los pobres de SRZ durante 50 años.
A pesar de su riqueza (no todos podemos pagar medio millón de infelices para que
dediquen todo un día a jugar con banderas nuevecitas), ¿cuántos hospitales han
construido los nazis para sus obreros? ¿Cuántos barrios populares de viviendas
humildes pero decentes han construido para sus obreros y los campesinos que trabajan
para ellos? ¿Cuáles son los salarios que pagan en la ciudad y el campo a las gentes que
trabajan para ellos? ¿En otras palabras, cómo prueban a SRZ el “amor” que sienten por
SRZ?
Sólo por molestar: ¿cuánto de su dinero está en SRZ y cuánto en Miami y el exterior?
A pesar de su educación, parece que Aleksis jamás se hizo esas preguntas. Jamás buscó
esas respuestas a pesar de que espera vivir el resto de su vida en SRZ (apuesto) porque
ama a SRZ.
No pensó en ese problema aunque basta salir a comer en cualquier rincón de SRZ
(excepto donde van los nazis) para ver esa horda de niños mendigos, y no sólo niños, y
esos regimientos de desocupados que se rascan las pulgas en cada esquina. Debe ser
porque siempre los vio, durante toda su vida, y cree que nada es más natural que la
miseria y la pobreza de la gente en SRZ y la riqueza y los buena vida de los ricachos de
SRZ. Es posible que haya aprendido que lo correcto no es aliviar esa miseria, sino
meterse de algún modo entre esos ricachos y hacerse un “hombre de negocios” de éxito,
esto es, matar su conciencia y hacerse ciego voluntario, y al diablo con los pobres de esa
tierra.
Una dolorosa pregunta, ahora: ¿Cuántos “Aleksis” hay en SRZ?
¿Cuántos tontos útiles conspiran en SRZ contra sus propios intereses económicos, de
clase y de raza porque nunca han tenido el coraje de mirarse la piel o nunca han
preguntado a padres y abuelos de dónde vienen o quienes son?
Esta es la tragedia de SRZ. Y, porque SRZ es boliviana, es la tragedia de Bolivia. Quiera
Dios que podamos romper sin sangre inocente este nudo gordiano. Debemos comenzar
por pedir a Aleksis que trate de descubrir lo más pronto posible quién y qué es, en
verdad, Aleksis.   
Ene 07