Su Opinión
Piedras para el Presidente
Arturo
Sus Libros

La despreciable prensa “grande” boliviana al servicio de los ricachones separatistas de
SRZ anuncia así un día de “triunfo” para las bandas de asesinos y matones que pagan
los fascistas para “gobernar” esa ciudad:
“La tensión entre Santa Cruz y el Gobierno se agravó luego de que el presidente Evo
Morales fuera apedreado y abucheado por grupos de estudiantes de la Universidad
Autónoma Gabriel René Moreno.”
Hay dos mentiras evidentes entre estas veinte palabras: la tensión NO existe entre
“Santa Cruz” (un millón de personas) y el Gobierno; se da entre los asesinos a sueldo
de los “cívicos” (“autoridades” locales designadas por ellas mismas) y el Gobierno.
Entre Evo y una banda de criminales.  
La segunda mentira estriba en llamar “estudiantes” a los matones que tienen en vilo a
SRZ desde antes de las elecciones que dieran el Palacio Quemado a Evo Morales.
Esos matones son la “ley y el orden” en SRZ y el miedo a sus desmanes es el
instrumento que gobierna esa ciudad, a la que será necesario liberar tarde o temprano.
Ha sido un día de “triunfo” para esa canalla porque, apenas lanzaron la primera piedra,
la prensa internacional, cómplice de la prensa local, publicó los falsos detalles
inventados por la prensa boliviana para atacar a Evo. Así es como un puñado de
bellacos apátridas puede manipular la prensa sin gran esfuerzo: apenas unas cuantas
piedras para romper algunos vidrios.
Los pocos bolivianos cuya conciencia les permite ver lo que significan esas piedras no
han vacilado en condenar este atentado como lo que es, un anuncio de días de guerra
y violencia similares a los de 1952, la vez aquella en que el país sufrió otro
enfrentamiento entre su “occidente” y su “oriente”. Cada piedra ha sido semilla de
discordia, de violencia y de odio ciego y brutal. No es por accidente que no existen
fotos de los “estudiantes” que buscan matar a Evo ni de las gentes, elegantes y
perfumadas sin duda, que pagan a esos matones.  
El Presidente no pudo evitar un gesto de tristeza y vergüenza ante la barbarie cuyo
odio comprado amenaza con asfixiarle: Evo no puede creer que los bárbaros del día
son esos racistas sin patria, herederos de una actitud importada de la Alemania Nazi y  
de Sudáfrica que condena a los hombres por el color de su piel, esos “caballeros” tan
guapos dados a los “negocios”.
Evo calla y aguanta: no es esta la primera vez en que sufre ataques personales en
SRZ. Sabe que la historia está con él. Ignora el atentado y afirma que se mueve en
una atmósfera de diálogo y civilización. El indio al que niegan hasta su calidad humana
en monstruosos libelos y “cartas” asquerosas prueba así su calibre y su decencia
mientras “damas de sociedad”, reinas de belleza y canales de TV buscan cada día
nuevos modos salvajes de denigrarlo.
Pero es verdad nomás que el proceso iniciado por Evo continuará con o sin Evo. Es
irreversible, inevitable y fatal. Para decirlo a la SRZ,  “la indiada ha despertado: ¡Morir
antes que esclavos vivir!”  
Los excesos y las brutalidades que cometen los apátridas cuya mal habida riqueza
controla SRZ no son más que las patadas agónicas de un segmento ínfimo que ni
siquiera hoy ha sacado la cara y que sigue manejando a sus títeres locales porque aún
no se le acaba la plata. Basta ver la cara de imbécil desesperanzado del “Gobernador”
de SRZ, como llama la prensa internacional a ese enano. Basta recordar la lista de
“bolivianos” que pagan a los asesinos y matones, esos “bolivianos” que los cruceños
conocen pero no se animan a denunciar porque temen palizas, visitas nocturnas,
puñaladas y balazos , los instrumentos de todo “gobierno” fascista sufrido por el
mundo.
Hay, sin embargo, en esta tragedia una feroz inversión de valores que el mundo no
puede ver fácilmente: el bárbaro es el “blanco” y la víctima es el indio, aunque nadie lo
diría de sólo mirarlos porque el aspecto de cada quien parece decir lo contrario.
En SRZ, como en todo Bolivia, se da una “clase media” que se mira a sí misma como
“gente decente” aunque ha tratado a los indios de Bolivia como animales de carga, los
ha vendido y comprado y los ha asesinado cuando le vino en gana en masacres y
genocidios. Es la “gente decente” cuyo fracaso como “elite” política le estalló en la cara
con las elecciones de Diciembre de 2005.
Esta “clase media” es en realidad gente más pobre de lo que aparenta y que se
esfuerza por crear una falsa atmósfera de cultura y educación que es como una leve
patina de pintura destinada a disfrazar defectos más que otra cosa. Su principal
desgracia consiste en vacilar entre la cama blanda que le ofrece el servilismo ante los
capitalistas locales y el deber nacional de elegir el camino más duro de construir una
nación “de verdad”. Esto es, cambiar para siempre la suerte del indio y hacerlo, por fin,
ciudadano.
Esa es la gente que sirvió a Sánchez de Lozada, a Banzer y a los entreguistas
mestizos a cambio de un mito: que la cara “blanca” fuera signo de privilegio con todo lo
que ello significa, y que ser “blanco” fuera en sí y por sí una ventaja, así ocultara la
cara blanca a un salvaje ignorante y feroz.
Sucede en nuestra tragedia nacional que, si Sucre es símbolo boliviano de
refinamiento y educación, SRZ es justamente lo contrario: salvajismo e ignorancia
brutal. Barbarie, en una palabra. Por ello es que SRZ (sus ricachos, no sus
pobladores) se fajan por “mostrar” su “cultura” y educación “a la occidental” y han
comenzado a inventar una “historia cultural” de SRZ. ¿Hasta dónde ha llegado este
esfuerzo, y cuándo dejará SRZ de ser un feudo medieval de cuatro millonarios sin cara
ni patria? Eso, sólo Dios lo sabe.
Lo que encontramos hoy en SRZ es lo que encontramos en Miami, ciudad que SRZ
imita y envidia y que es la Casablanca de USA porque los gusanos cubanos han
creado una dictadura local e ilegal en la Florida. La ley federal no existe en Miami.
Miami es un paraíso sensual, violento y muy rico habitado por entes perfumados y muy
bonitos cuya cabeza es hueca como un tambor y cuya educación formal cabe en un
dedal. Gratos a la vista, son monstruos tan pronto se los conoce mejor. No es
necesario ser profesional para hacer plata en Miami. Tal vez es mejor saber manejar
gatillos  y tener conexiones apropiadas por encima o por debajo de la ley. Esto es, hay
que saber hacer “negocios” y estar dispuestos a matar a la propia madre, dado el caso.
Esa gente, bella y perfumada por fuera, hueca por dentro y capaz de hacer su fortuna
por encima o por debajo de la ley, es el bárbaro actual que desprecia a Evo y a su
raza en Bolivia.
Los indios, ya se sabe, son ignorantes por derecho propio después de cinco siglos de
esclavitud, genocidio y explotación inhumana… hasta que se descubre al “nuevo
indio”, educado en USA y en Europa, las Marina Ari que son bastantes y no es posible
ignorarlas por más tiempo.
Así, el bárbaro perfumado, heredero ciego del Conquistador, otro salvaje sin freno,
odia y desprecia al indio porque es indio y por que si, porque le recuerda sus propios
defectos y su fracaso como clase social dirigente, y se ha entregado a un racismo
desenfrenado que traiciona su brutalidad y su ignorancia en violencia, libelos,
mentiras, absurdos, odios increíbles y canales de TV dedicados a un apartheid
trasnochado: en SRZ se premia a la gente que escupe al indio, que se enorgullece de
su racismo y que puede llegar al crimen antes que aceptar que todos los hombres
somos iguales. Aceptarlo seria perder la ventaja de la “cara blanca” y acabar con el
dominio de la chusma mestiza que es más bárbara que la indiada rebelde.
En Huanuni, los mineros preparan sus tacos de dinamita y sus huaracas, esas hondas
incaicas tan efectivas si bien usadas, y descubren que no hay trabajo para todos. ¿A
dónde podrán ir en busca de mejor fortuna?

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Nov.06