LA AVENTURA
DEL ANULAR
EXTRAVIADO
Miércoles Cuarto/4
Mike Tosferino decidió que cerraría otro día agitado asegurando su escritorio con
tres llaves y abriendo otra botella de Vat 69 para acompañar otro Montecristo '92
legítimo de la Isla y dedicarse a la lectura de un segundo informe "for your eyes
only" del nuevo Agregado de Prensa en Roma. El anterior, interrumpido en lo
mejor de su lectura, le había dejado el alma escaldada por las costumbres idiotas
de los diplomáticos. Esta vez se convenció de que el informe estaba completo
antes de zambullirse en su texto.
"Fresia Ramallo Holmes ofrece muchos ángulos (es un decir) sorprendentes a
cualquier observador cuidadoso. Una de sus características más propias es la
lealtad hacia esta dama que cada miembro del sexo feo parece desarrollar por el
resto de su vida después de haber tenido el más breve contacto con ella. Una
fortuna y varios meses después de nuestras cuidadosas indagaciones alrededor y
dentro de los muchos círculos sociales que Fresia frecuenta en el cotidiano
devenir de su agitada vida, pocos son en verdad los datos fidedignos que
podemos anotar aquí. Tanto es así que lo mismo daría leer las ediciones del
Washington Post desde 1984 que haber gastado tanto entre nuestras fuentes
para llegar a resultados similares. Un detalle sigue a este despacho".
Tosferino sintió un aire frío entre los temporales. Este papel amarillo no parecía
prometer sorpresas. ¿Es que Fresia se había reformado después de todo, como
afirmaban sus parientes? Jamás lo creería. Leyó, inquieto.
"El ingreso de Fresia desde Waikiki, donde cambió una visa regular de turista por
un pasaporte estadounidense a nombre de una tía lejana pero falso marca una
etapa corta aunque violenta en la posible historia de esta mujer. Es un lapso
marcado por constantes viajes a lo largo de la frontera mexicana, tiroteos con
variados resultados, estadías cortas en 17 casas millonarias de lenocinio y la
introducción de una tonelada de cocaína de la más pura por un túnel cavado en la
cocina del jefe de policía de Tijuana. El paquete se las arregló para alcanzar Los
Angeles antes de caer en manos de James Hathorne, DEA, aunque bastante
reducido. Hathorne lo llevó a su oficina en un maletín de mano."
'Bien por ella, digo yo. Esos de la DEA son unos bribones, si lo sabremos
nosotros'. Mike se bebió un doble a la salud de la aventurera.
"Con el dinero ganado así, Fresia apareció varios meses después en la capital del
mundo, donde abrió un comercio dedicado a mantener impecables las melenas de
políticos, empresarios, vendedores de influencias y otros personajes cuasi
transparentes. También ofrecía masajes y un tratamiento especial para los nervios
aplicado por varias de las mujeres más bellas de los seis continentes. La más
atractiva, tal vez, fue Kimué Rada, esquimal de pura cepa, hoy al servicio de la
CIA".
'Este hombre es bruto. ¿Para qué delatar así a una pobre mujer? Seguro que este
es bautista. No, es nacido dos veces. Si, y nacido bruto las dos, muero de la risa'.
Mike notó que estaba medio chispeado. Se empeñó en el puro y en la lectura.
"Marlene Quiróz Lopera, como Fresia se hizo llamar durante esos años, demostró
una vez más las habilidades que contribuyeron a su gran popularidad no sólo
entre los poderosos de Washington sino también entre sus esposas y amigas.
Experta en el arte de transformar a las gentes mediante tinturas, rizadores,
aplicaciones calientes y frías y otros instrumentos más dolorosos (se cita el uso de
hierbas, cueros y plantas del Amazonas) contribuyó a la reducción artificial de
varios años en la apariencia de muchas entre sus amistades femeninas. Dueña de
la capacidad de escuchar sin abrir la boca las sandeces de sus nuevas íntimas,
Marlene adquirió un tesoro de datos que utilizó prontamente para ubicarse de
modo envidiable dentro de ese círculo cerrado".
'¿Y ahora qué? No estará pensando en retirarse… No. Fresia no. Ella, nunca',
apostó Tosferino. 'Morirá con las botas puestas. Por supuesto. Una mujer así
nunca empieza a tejer calceta'.
"El resultado fue el sonado divorcio entre Margaret Louise Ferguson Mathews y
William Randolph Holmes, el nonagenario billonario y mercenario propietario de
los Black Vikings, el equipo de fútbol (americano), entre otros cuernos de la
abundancia. Esta batalla legal duró dos años, se libró en varios tribunales ante
jueces de diversos apetitos y concluyó con un acuerdo entre gallos y medianoche
que hizo de la Ferguson una de las mujeres más ricas del Distrito.
"Dos días más tarde, Holmes perpetraba en la Catedral de Washington un audaz
matrimonio con nuestra heroína. Este fue un golpe que abrió a Fresia una ruta
directa hacia una fortuna calculada en medio millar de millones. No estuvo mal
para una mujer ya próxima a los 40."
'¿Mal? ¿Mal? Cómo se ve que este tipo acabará sembrando nabos en Kentucky.
Bueno, pero, ¿cuándo viene Fresia? ¿Cuándo?' Tosferino podía imaginar ahora a
esta beniana de calibre formidable casi en sus menores detalles menos uno: su
rostro. Había visto muchas cunumis y ver una era verlas a todas según se decía,
pero ésta desafiaba su imaginación.
"La noticia del matrimonio apareció el mismo día y en la misma página en que
pudo leerse que las autoridades apreciarían grandemente una conversación con
la flamante Sra. Holmes sobre algunas operaciones de los comerciantes de
Medellín que habían costado más de 34 entierros. La influencia de su esposo
habría de impedir ese diálogo durante los siete años siguientes y sólo cesaría con
su muerte a tres días del siglo cumplido".
'Pero… pero, ¿allí acaba todo? No puede ser. ¡No puede ser! ¡Este asunto me va
a provocar un infarto!' Tosferino ladró una tos exagerada y se forzó a leer hasta el
fin.
"Como viuda de Holmes, esta mujer reclamó su derecho al medio millar de
millones que cito líneas arriba. Acosada por las autoridades y por los miembros de
una sociedad que se sintió traicionada por su antigua peluquera, sólo su coraje
singular y otra cualidad muy evidente en ella le permitió reclutar los servicios de
Mingo Jaketa, especialista neoyorquino en viudas y herencias, aunque no
disponía de medios ni siquiera para conservar su figura. Jaketa usó la mano
derecha para batirse con la familia Holmes, numerosa, influyente y carente de
todo escrúpulo, y la izquierda para mantener a Fresia lejos del FBI, la CIA, la DEA
y el IRS, empeñados todos en deportarla después de un par de sesiones
dedicadas a conocerla mejor".
Tosferino pudo adivinar el final, que era en verdad otro principio. Tranquilo ya, se
sacó el gusto con el Montecristo.
"Luego de algunos meses de silencio, Fresia apareció aquí como dueña y señora
del Palazzo Piccolomini Lazlo, cuyos tenebrosos salones han vuelto a iluminarse
para algunas de las fiestas más lujosas y exageradas de este continente en
decadencia. Las buenas lenguas comentan que los 35 millones que relacionan
con su agraciada figura habrán de ayudarle hasta que la pierda sin grandes
penas. No he hallado lenguas malas alrededor suyo, lo cual es inexplicable
tratándose de una mujer tan bella".
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