Su Opinión


Evo no es Lenin
Arturo
Sus Libros

Escritas con cierta dosis de pasión oriental que no puedo negar, mis últimas notas han
traído a mi Apple PC varios mensajes originados en SRZ entre los que se dan varias
cartas escritas con educación, cortesía y altura que mucho agradezco, mensajes
sembrados de palabrotas e indecencias, unos firmados y otros no, y una docena de
cartas anónimas de las que los empresarios de SRZ distribuyen entre sus empleados
como pan envenenado.
Una llamó mi atención porque amenaza con ascenderme de la categoría de viejo
jorobeta a la de mártir de la prensa nacional mediante el simple expediente de molerme
a palos. Dado que ese es el tipo de diálogo elegido por los “líderes” de SRZ para
“gobernar” el casco viejo, quiero atribuirles ese mensaje aunque tampoco llegó firmado.
También he visto varias cartas firmadas por un Ruber (¿Ruber?) cuya pasión populista
pierde el camino y termina sus rebuscadas frases repitiendo la propaganda de los
prefectos sin entenderla muy bien. El efecto final que busca es una afiebrada
descripción de Evo como el ricachón de última hora, dueño del Palacio Quemado,
dictador y tirano, copia si no reflejo de Goni el de Octubre. Son cómicas sus
maldiciones lanzadas contra el oligarca Evo.
No es tan cómica la conclusión a la que llego después de evaluar ese correo. No
puedo dudar ya de que la millonaria propaganda que se tira sobre el pueblo de SRZ
está haciendo cierta mella en la sesera de los más apasionados, que confunden las
cosas hasta el punto de creer que un triunfo de Evo significa el final de su amada
ciudad de SRZ tal y como ellos la conocen.
Esto es, los ricachones y sus cómplices han logrado convencer a los tontos útiles de
siempre de que Evo es Lenín, su gobierno intenta convertir a Bolivia en un gulag
socialista y el estilo de vida de los ricos de SRZ desaparecería si la Constituyente
terminara su trabajo en paz y concordia. El estilo de vida de los pobres de SRZ sería
siempre el mismo, claro, porque Evo es un oligarca, dueño de todo Oruro.
Esta errada impresión puede borrarse fácilmente si se visita los sitios en el Internet que
manejan los indios educados (¡sorpresa!) desde hace un lustro o más y que son, ellos
si, socialistas a muerte y furiosos críticos de Evo. Basta con “googlear” Indimedia o
Econoticias, por ejemplo, para dar con esos sitios indios de Bolivia, el Perú, Ecuador y
varios países europeos. Casi todos atacan a Evo porque no quiere (ni puede) ser un
Fidel ni un Chávez.
También sabía ya, pero ahora lo confirmo, que hay bolivianos que dan la espalda a
Bolivia y se fuerzan para encerrarse en su gulag personal, generalmente su barrio
natal y las cuadras que hay entre su casa y su empleo. Es gente que no quiere ver la
miseria de los anillos exteriores de SRZ, que no sale del paceño Calacoto si no es para
el entierro de su papá y que niega que Bolivia es un mar de mendigos alrededor de un
montón de ricachos sin alma.
Esa gente vive literalmente con la cabeza enterrada en la arena después de haber
asesinado su conciencia y es la más estridente cuando critica a Evo, al que niegan
hasta su calidad de ser humano porque es indio. Lo peor de esta horrible realidad es
que mucha de esta gente se dice educada porque ha conquistado un cartón de
colores en alguna universidad.
La apoteosis de esta tendencia se da en los pocos que intentan convencerme de que
la “cultura oligarca” es parte del espíritu cívico de los cruceños, una gran mayoría de
los cuales, siendo explotados, aman profundamente a sus explotadores y están
dispuestos a morir por ellos.
Si en verdad es así, debemos invitar a los científicos del mundo todo para que vengan
a estudiar la cabeza de esas muchedumbres orientales. Sería el primer caso en que se
halla el vacío absoluto dentro de cientos de miles de cerebros humanos.
Afortunadamente, sabemos todos que no es así. Los pobres de SRZ sufren de una
atmósfera discriminatoria cultivada durante medio siglo (desde el 52), pero han estado
pataleando bravamente su rebeldía desde que eran minoría hasta hoy, cuando son
una mayoría apabullante pero, al parecer, todavía domesticada.
No hay duda alguna de que su despertar será justiciero y que se dará más pronto que
tarde, como no podemos dudar de que esa es una conquista que deben ejecutar solos
y por sí mismos, sin esperar que el resto de Bolivia acuda en su auxilio. Nadie puede
liberar a nadie. Cada quien debe liberarse a sí mismo.
Pero siento preocupación y hasta lástima por esos zombies políticos que aman las
cadenas que les oprimen, los que las niegan y los que, casi forzados por su destino, se
empeñan en hacerse ciegos a la fuerza, esa “elite” de ricos hechos a la mala que se ve
a sí misma como la “nobleza” amenazada de extinción en Bolivia.
Toda gran fortuna nace de una gran crimen, se dice, y ello es algo harto evidente en
Bolivia. Basta estudiar el caso de Doria Medina o, guardando distancias, el de Tito Hoz
de Vila, para no mencionar algún Fortún.
Los casos de esclavitud, explotación, abuso sexual y otras linduras que se dan
alrededor de esas fortunas no son accidentes. Son delitos cometidos por gente de
plata que se cree con derecho a cometerlo todo, como aquel industrial del azúcar que
acosa sexualmente a una reina de belleza y le ha convertido la vida en un infierno.
Estas son las lindezas que deben cambiar en Bolivia. Debe disminuirse las grandes
diferencias entre los privilegiados y los miserables. Deben crearse las mismas
oportunidades para todos, sean cual sea nuestra piel. Debe continuarse el camino
iniciado el 52. Pero ni Evo ni la mayoría de los bolivianos buscan un socialismo a
ultranza. Queremos justicia, no degollinas. Reformas, no guerra civil ni racial. Esto es
evidente para quien mira al país hoy con un mínimo de honestidad.    
Es posible que las muchedumbres de SRZ, que nada tienen ni pueden perder nada,
cedan ante un racismo ciego y suicida (pues son indios, sean cambas, collas,
guarayos, etc. etc) y terminen creyendo que Evo lucha para meterlos a todos en
gulags tropicales o altiplánicos? ¿Es posible que luchen para derrotarse a sí mismos?
Sólo una estupidez inhumana permite creerlo, y los pobres de SRZ han demostrado ya
que no sufren de ese mal tan contagioso en los trópicos.
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Dic. 06