Su Opinión
Evo vs. Branko (2)
Arturo
Sus Libros

No comienzan a bajar las aguas de El Niño cuando los bolivianos, interesados al
parecer en postergar por unos meses su próxima guerra civil, se encuentran con que
los bandos en pugna buscan, cada cual a su modo, una aproximación a un "centro" no
imposible pero improbable que les permitiera la civilidad necesaria para salvar algunos
muebles sin quemar toda la casa.
Es así como aparece en SRZ un Branko que ha descubierto cierta sensibilidad social
en su duro corazón de empresario y un García Linera en LPB (Evo, callado nomás)
que desenmascara su acariciado "capitalismo andino".
Marinkovic anota todo un plan de gobierno que "significaría no sólo para la región sino
para el país, impulsar una economía moderna y productiva, con oportunidades para
las familias más humildes, que accedan a las condiciones que tengan una mayor
inversión".
Además, dice que quiere "trabajar por la Unidad de Bolivia, construyendo un país
autonómico, que garanticen que los departamentos con mayores ingresos sigan
aportando a los más pobres, para lograr una Bolivia fuerte y soberana". No será un
español digno de Cervantes, pero parece bastante claro para cualquier observador
casi despierto.
Por su lado, García Linera dijo a la prensa, y lo cito tal como lo citan: "El Estado será
el primer vagón de la locomotora de la economía. El segundo es la inversión privada
boliviana; el tercero es la inversión extranjera; el cuarto es la microempresa; el quinto
la economía campesina y el sexto la economía indígena comunitaria. Este es el orden
estratégico en el que tiene que estructurarse la economía del país".
Su entrevistador resume esas ideas en cinco palabras. "El objetivo: un capitalismo
productivo" como si existiera un capitalismo no-productivo, pero parece haber
entendido más o menos bien lo que persigue el vice presidente, sobre el que anota
también que: "Ante los reclamos cruceños, en el gobierno dicen que no permitirán el
‘descuartizamiento de Bolivia’ y que recursos naturales, tierra, política exterior, policía
y FF.AA. "no se tocan" y seguirán formando parte de las atribuciones del poder
central". Así dice ese impreso, y así lo copio.
Por fin, y si por si restara duda alguna, dijo García Linera a otro periodista: “Y repetir
una y mil veces: este Gobierno del presidente Morales respeta la propiedad privada,
respeta la religión, respeta la actividad sana del empresario, garantiza la actividad
privada en la enseñanza y la salud”. Más claro, agua.

Con decir que Evo busca dar al indio boliviano un nivel de vida humano y una
economía un tantico mejor que la miseria eterna y el hambre constante en que se
debate habría bastado, pero bueno: siempre suena más interesante eso de
“capitalismo andino”. Suena casi como “Evo Rockefeller”.
Lo malo de este “centrismo” dedicado a aplacar a las clases sociales que he
denominado “bueyes” en alguna de mis notas es que tal vez pueda aplacarlas pero,
aplacadas o no, son muy mal material para lograr progreso alguno y menos una
revolución “socialista” o simplemente social. Los bueyes callan, hacen chistes malos y
chismes peores y esperan a ver quien resulta ganador para ponerse a su servicio. Así
no se hace país, como dicen los políticos.
Por lo demás, como dice el argentino Pablo Stefanoni, “Las clases medias bolivianas
(que no incluyen a los prósperos comerciantes aymaras o quechuas) son un puñado
de la población. No obstante, su presencia en los medios lo vuelve un sector creador
de opinión difícil de ignorar”.
Peor aparece la cosa si continuamos escuchando a Branko, y lo cito otra vez citando a
El Mundo, ese diario que no es “extranjero” sino extranjero porque pertenece al
coreano Moon, enemigo declarado de las democracias se den donde se den.
Dice El Mundo que dijo Branko: "Sabemos que el Comité no forma parte del Estado.
Sin embargo, el Comité es la autoridad moral del pueblo”. Esta es una barbaridad
totalitaria del mejor corte fascista. Para entenderlo es necesario recordar que TODOS
somos parte del Estado. Un grupo que elige a sus autoridades del modo en que un
club de fútbol elige a las suyas (despreciando la voluntad soberana del pueblo) lo es
también, aunque no sea causa de orgullo.
Por esa razón tan sencilla, porque el pueblo de SRZ no participó en esa “elección”,
ese Comité no goza de autoridad legítima alguna. Su presidente, el presidente sólo de
los ricachos, es como el presidente del Club Bolívar, al que el pueblo trataría a
pencazos si se pusiera a salvar a la Patria en vez de dirigir futbolistas. Decir “el comité
es la autoridad moral del pueblo” es retroceder siglos y aterrizar casi, casi en aquel “El
estado soy yo”, de tan pésima memoria, y no sólo porque quienes lo creyeron
perdieron la cabeza de modo harto doloroso.
Sólo es posible una conclusión tras tal declaración: así como tenemos un presidentito
de CBB, tenemos otro presidentito de SRZ (este, ni siquiera elegido por el pueblo de
SRZ) y es evidente para todos los bolivianos que ambos presidentitos son fascistas.   
Como si alguien pudiera dudarlo, también el anterior presidente del mismo comité vio
su trabajo en los mismos términos absolutistas con que Branko se presenta. Dijo
Antelo al dejar ese cargo: “…como presidente del gobierno moral de los cruceños, le
dediqué bastante tiempo a esta institución y no fue fácil asumir la conducción". Es
decir, Antelo se ve como el ex ”rey” de SRZ, pues que fue el “gobierno moral de los
cruceños”.
Para mí, el misterio es el mismo que vengo anotando desde 2005: ¿Dónde están los
bolivianos de SRZ? Es posible que hayan sufrido de este gobierno totalitario de los
ricachones desde hace años y que sean la única población del universo que es feliz
siendo pobre, está contenta sufriendo hambre y no se cambia por nadie en esta vida
aunque no tenga con qué cubrirse?  
Los grupos de desocupados en cada esquina de SRZ son mi respuesta pero,  como
dicen los mensajes plagados de insultos que llegan a mi PC,  tal vez SRZ es en verdad
diferente al universo todo y yo no puedo creerlo hasta estas fechas. Tonto de mí.
Combatiendo su angustia y las estrecheces que hacen su universo, el pueblo
boliviano observa y espera. Si el Experimento Evo va a concluir en una Constitución
como la actual y las esperanzas del país se disuelven en juegos de politiqueros, negro
en verdad asoma el horizonte.  
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Mar. 07