Su Opinión
Donaldo lanza la Guerra Eterna
Arturo
Sus Libros
Hay veces en que parece que la prensa en español se duerme en masa. Así pareció el
día 3 del mes que concluye cuando Donaldo, el Avatar Gringo de la Guerra, proclamó la
Guerra Eterna, hija de la Segunda Guerra de Irak que  hoy vivimos y nieta de la Guerra
Fría, aborto de Harry Truman, ese que dejó huella en Hiroshima y Nagasaki. Hace un mes
de la declaración de Rumsfeld y no hay impreso en el idioma de Cervantes que se haya
dado por enterado.
La Guerra Larga (como la llama Rumsfeld sin el menor sentido poético) durará 20 años y
provocará algunos cambios: los soldados de USA no usarán ya uniforme ni invadirán
ante la TV esos países cuyo idioma jamás entienden; en lugar de ello, se “colarán” en
cualquier país, andarán disfrazados de campesinos “originarios” y se dedicarán a
asesinar “a la Bond” a presidentes, obispos y dirigentes políticos allí donde les venga en
gana.
(En Bolivia se murmura que un gringo en uniforme boliviano asesinó al minero Coro.)
Otro cambio: reconociendo que USA se está convirtiendo en un país de obesos, reducirá
al mínimo su infantería y dará ultra-importancia a sus aviones “fantasmas” cargados de
mini-bombas atómicas. El resultado: el resto del mundo se verá obligado a convertirse en
una población subterránea condenada a vivir en cuevas y minas sin salir jamás a
cantarle a la luna.
Aún otro cambio: las libertades civiles de que tan orgullosos estaban los gringos hasta
2000 habrán desaparecido, el espionaje contra sus ciudadanos será legal (como ya lo
es) y la “desaparición” de gente buena y sana será pan de cada día. Habrá un
Guantánamo en cada estado y muchos gringos pedirán asilo en Islandia.   
Rumsfeld hizo uso del Club Nacional de la Prensa en Washington para decirnos a tirios y
troyanos que “Estados Unidos está metido en una larga guerra” contra Al Qaeda y
Osama bin Laden, al que comparó con Lenín y Hitler y anotar estos cambios, pero el
mundo no dijo ni “pip”. Hizo como los judíos de París en 1941.
A estas alturas habrá gente que se dirá: “Este Arturo es un mentiroso. Mira nomás lo que
dice para hacerlo quedar mal al embajador delincuente”.
A mis pruebas me remito: página A8 del Washington Post del 3 de Febrero de este Año
del Señor de las Tinieblas. Pídale usted a la india, digo, a la Srta. Empleada, que vaya a
comprar un ejemplar en lo de la chola Ignacia.
Cito también la primera página del mismo diario y del día 4, histórica fecha ignorada por
todos en la que el Pentágono lanzó el manual que oficializa su Guerra Larga y los
cambios que vengo anotando. Por eso me sorprende tanto el inexplicable silencio de la
prensa en español en el mundo.
Los objetivos señalados por Rumsfeld y sus milicos son tres, dice ese manual: impedir
que los terroristas del equipo contrario se hagan de armas de destrucción masiva iguales
o similares a las que tienen los terroristas gringos, defender el territorio nacional de USA
contra extranjeros y ciudadanos y “auxiliar” a “aliados” como Bachelet y Uribe en su
esforzada lucha contra sus propios pueblos. Rumsfeld lo dijo de modo un poco diferente,
pero la idea es la misma. Esto es lo que se llama “periodismo interpretativo”.
Para Rumsfeld y los gringos en uniforme, se acabaron los malos años en que había que
respetar las Convenciones de Ginebra y el cuero de los prisioneros de guerra
uniformados o en pelota. Las guerras del futuro (y del presente) son y serán “guerras
irregulares” libradas no contra estados ni países sino contra “grupos extremistas” cuyos
extremos sean diferentes a los de Rumsfeld.
Para el Pentágono, Irak y Afganistán son apenas “las primeras batallas” de la guerra
eterna iniciada el 3 de Febrero pasado, guerra mundial que se libra contra los
extremistas musulmanes que son “profundamente más peligrosos” que los enemigos
anteriores del Imperio porque pueden usar avances tecnológicos que les permiten operar
a nivel global (esto lo dicen los gringos mentirosos, no yo) y a la velocidad de un rayo.
(Yo digo desde 2000 que el 9/11 lo armaron los gringos usando a bin Laden y sus
muchachos. Digo que muy pocos estados modernos (USA, Israel, Francia, Inglaterra)
pueden organizar una operación de semejante calibre. Afirmo que no capturan a bin
Laden porque el hombre ese está oculto (o preso) en USA. Pero, ¿a quién le importa lo
que yo digo? No me haga usted el menor caso, y siga con su rocambor).   
Todo esto ha sido posible porque desde 2000 vive USA lo que ahora llaman una
“presidencia imperial” durante la cual Bush ha pisoteado la Constitución,  ha negado los
derechos civiles de sus ciudadanos, he mentido y engañado sobre el 9/11 y la Guerra en
Irak y está manejando a capricho, ignorancia y locura un régimen arbitrario e ilegal que la
mayoría de los gringos (estúpidos políticos como ningún otro pueblo) no sabe cómo
combatir. Para ellos, el Presidente es dios y no saben qué hacerse de este dios loco.
Mientras el ala derecha del partido plutócrata (republicanos)  destruye sistemáticamente
la esencia misma del estado estadounidense, sus leyes y los equilibrios de poderes que
garantizaban una convivencia civilizada (que nadie hiciera lo que le viniera en gana con
gentes, bienes, hijos y tesoros), el ala izquierda (demócratas) ejercita el papel de bobos
cómplices y no se atreve a nada porque el país “está en guerra”, cuando en verdad la
Guerra de Irak es para USA como la que libró contra los Comanches hace dos siglos, y
eso.
Pero, así como Hitler anunció al mundo las sorpresas que guardaba en el bolsillo del
chaleco, así Rumsfeld ha dicho el día 3 y repetirá para el mundo las canalladas que
prepara y lanza en este Febrero maldito el Imperio, enemigo de la humanidad, contra los
seis mil millones de bípedos parlantes con que Dios ha querido oprimir este planeta.
Ah, pero usted siga nomás con su café. Cuide que no se le vaya a enfriar.
Feb. 06