Un disparate más viejo que la injusticia dice que todo pueblo tiene el gobierno que se merece,
pero se necesita de habilidades muy especiales para sufrir dos gobiernos merecidos al mismo
tiempo, el nazi y el “socialista”. Ese absurdo es lo que el pueblo boliviano ha logrado tras casi
dos años de la conquista del Palacio Quemado por Evo Morales.
También hay un disparate que afirma que Dios reserva el infierno peor para las almas tibias,
esas que jamás se deciden por ser virtuosas o pecadoras. Ese es un destino que los
bolivianos se merecen y están sufriendo. El resultado es más que triste: el espectáculo de
todo un pueblo que anda rebotando como niño bobo y con un dedo en la nariz entre las
paredes de su celda. Ese niño bobo declaró ayer su intención de fundar otra vez su patria y
hoy no puede decidir cual es su capital. El mundo observa descreído y entre risas y burlas
este burdo abuso que hace de su soberanía, si es que tuviera alguna.
Entre tanto, el sesenta por ciento de los bolivianos sigue viviendo de aire o poco más y
800.000 niños bolivianos van cada noche con hambre a la cama, si tienen cama. Las
prostitutas de El Alto desfilan desnudas, Branko sigue explotando sus haciendas guaraníes
con su “autoridad moral” y las autoridades de SRZ, víctimas de su tradicional ignorancia
densa, cobran tasas a las aviones de American Airlines como si fueran bostas extorsionando
a un taxista.
El Alto, sin Ley ni Dios ni dioses, es una ciudad más violenta y criminal que Bagdad bajo los
gringos y Santa Cruz continúa con sus saraos y sus muertes civiles porque es la segunda
ciudad más violenta de Bolivia. En Bolivia toda los ciudadanos se ven obligados hoy a caminar
con el testamento bajo el brazo, pero los bolivianos sufren como madres porque su fútbol,
como siempre, es el peor del universo.
Lo más triste o lo más cómico (según quien sea el observador) es que todos los problemas
bolivianos y la definición de nuestra democracia como “caos institucionalizado” tiene el mismo
origen y la misma, simple solución.
Esa solución consiste en dejar de ser almas tibias y decidirse de una buena vez, tal vez
pensando en nuestros pobres hijos y nietos que no tienen la culpa de haber nacido en esta
olla de grillos, por apoyar a los nazis de SRZ o trabajar con los indios socialistas. Total, el
resultado será el mismo.
Antes de demostrar por qué ese resultado será fatal conviene retornar por un par de párrafos
a esa idiotez que aún llaman “debate sobre la capitalidad”.
Ese debate no es posible hoy ni nunca ha sido posible: la capital de Bolivia es Sucre. El
asiento del Gobierno es La Paz. No hay más que decir sobre el tema. Llevar a La Paz hasta
Sucre es como sentar a la mujer gorda del circo en la bacinilla de un recién nacido: no entra,
no cabe, es un absurdo. La Paz se asfixia bajo el peso del Gobierno. Sucre ni siquiera tiene
los servicios higiénicos necesarios para atender a ese Gobierno. Se asfixiaría un segundo
después de recibirlo. Quienes “debaten” esa tontería son pillos o tontos o pillos tontos que
cobran dineros por continuar esa “discusión” con fines inconfesables. Como toda persona,
toda ciudad tiene un destino: Sucre es un villorrio bello que debería ser la capital del arte y la
historia de Bolivia, La Paz es una barbaridad urbana cuya trayectoria se agota, Santa Cruz es
la futura capital de Bolivia porque la Historia y la Economía lo afirman. Hablar de “crear” otra
capital cuando no se tiene dinero para dar de comer al sesenta por ciento de la población es
peor que una estupidez, es un crimen.
Retornemos al problema de las almas tibias, lo que llamo “los bueyes” con tanto cariño.
Si los bueyes deciden apoyar a Branko y sus criminales, Branko será el primer Presidente
croata de Bolivia. Será un gobernante original: pondrá la bandera nazi y la cruz gamada (que
hoy van de jeep en jeep) en lugar del escudo de Bolivia. Declarará la necesidad de defender
y extender las “razas puras” y blancas a lo largo y ancho del país y gozará del apoyo decidido
e incondicional de Goldberg, que es judío pero no tiene problema con los nietos de los
asesinos de seis millones de judíos. ¿Cómo habría de tenerlo? Representa a Bush, el
papacito de todos los nazis del mundo. ¿Cómo será Bolivia con Branko? Basta ver una
película sobre la Francia ocupada para darse una idea aproximada sobre esa felicidad.
¿Cuánto duraría Branko en el Palacio Quemado? El fantasma de Evo, asesinado el primer día
del Putsch brankista como lo fuera Marcelo, dominaría cada bloqueo y cada mercado popular.
Los paros y los bloqueos forzarían al país a crear y desarrollar una industria a nivel mundial:
la fabricación de helicópteros, sin los cuales todas las ciudades y los pueblos bolivianos
quedarían totalmente aislados. En esa situación, la ONU importaría japoneses a Bolivia, como
alguna vez ya dije, para reemplazar una población por otra: ya se sabe que los japoneses
tienen mucho sentido común.
Si mi amable lector ve un futuro diferente para Branko, sería bueno que lo muestre o lo
demuestre antes de que Santa Cruz se asfixie bajo el terror fascista. Si cree que exagero,
explique: ¿Cómo es posible que toda una ciudad moderna de mas de un millón de habitantes
sufra lo que SRZ viene sufriendo a manos de un puñado de millonarios y un grupo de
criminales, para no contar a las viejas beatas que recitan sus brutalidades como loros?
Simplemente por el terror. Un terror racista que andaba oculto desde 1950 y que la elección
de Evo en 2005 desenmascaró, forzando a Branko a sacar la cara. Hoy, por fin, miles de
indios de la media luna están despertando a la realidad de que son humanos también, ellos
que se creen acémilas.
Ruego a mi lector que piense y evalúe el futuro de Branko, además de jugar cacho y contar
chistes en su bar preferido. Si Branko no tiene ni puede tener otro futuro, ¿no es hora ya de
que lo abandonemos y acabe desapareciendo con el rabo entre las piernas? Todo depende
de lo que decida mi amable lector.
Por otro lado, y a riesgo de extenderme: parece verdad nomás eso de que Evo es racista y ha
decidido “hacer” un país SOLO para los indios. Si tal cosa se confirma (y muchos lo afirman),
Evo es un Presidente imposible para TODOS los bolivianos y  su régimen es un absurdo
imposible para Bolivia. Su gobierno no será otra cosa que escaramuzas como Viru Viru
(empates idiotas) hasta que se le acabe el tiempo y trate de retornar  a su cocal. Trate, digo,
porque lo más probable es que salga del Palacio ese con los pies por delante, víctima de sus
indios desilusionados
¿Por qué dura Evo en el Palacio Quemado? Ante todo, porque es un personaje excepcional.
Cada vez que abre la boca dice una verdad del tamaño de una catedral aunque su idioma no
sea (ni lo es) el de Cervantes. Durante su última visita a USA, todos los gringos que tuvieron
el gusto de conocerlo se enamoraron de Evo. Estos son los días en que sus entrevistas  y sus
declaraciones, incluida esa sobre la sede de la ONU, se repiten en publicaciones y el Internet.
No sólo se puede decir que Evo es el boliviano más popular en el mundo. Hay que decir que
es el UNICO boliviano popular en el mundo. Hasta el New York Times lo aprecia. Los
bolivianos no se desayunan todavía sobre la personalidad y las virtudes del indio que trata de
gobernarlos. Si no fueran racistas, agradecerían a Dios y los dioses por un indio tan
macanudo. Pero no se lo merecen y es posible que Evo acabe en el poste de Villarroel.
Esas virtudes, que los bolivianos ven a pesar de la salvajadas de Costas y Manfredo, de los
errores y las tonterías de indios iletrados como el canciller y de las canalladas y los robos de
los politiqueros de uno y otro equipo, lo mantienen en el “favor” de las mayorías nacionales,
sean silenciosas o no. Los bolivianos continúan poniendo sus esperanzas en Evo pero la
revolución boliviana no puede ser obra de Evo. Será obra de los bolivianos. ¡Ah, si tuviéramos
unos 500 Evos! Pero no. Parece destinado a ser otro mártir, y al decirlo me repito.
Será mártir, parece, porque parece que es verdad que quiere una Bolivia SOLO para los
indios. Dicen que piensa reemplazar esa iniquidad, el Congreso Nacional, con otra iniquidad,
las “naciones indias” o algo así. Perdone la pregunta, Don Evo, ¿y dónde mierdas encajo yo?
“Yo”, en este caso, son ese 40% de electores que Evo parece ignorar contra viento y marea.
Son Bolivia, una vez descontados los indios. ¿En qué “naciones indias” aparecen esos
bolivianos? ¿Cómo expresarán su voz y su voluntad? Y, sobre todo, ¿Qué piensa hacer Don
Evo con esos millones de bolivianos? ¿Meterlos en campos de exterminio “a la rusa” para
entrar en la historia como Stalin?
No es necesario decir más para demostrar que una Bolivia SOLO para los indios es imposible.
Es algo absurdo. No quiero mencionar los niveles culturales de las masas indias actuales.
¿Para qué añadir leña al fuego?
Por lo demás, Evo tiene ante sus narices y las de sus compañeros indios de gobierno lo que
sería una Bolivia SOLO para los indios: El Alto. El Alto ha destruido hace largo rato la
mitología del ama sua-ama quella- ama llulla. Hoy, hasta los chinos ven y saben que no hay
peor enemigo del indio que el indio y que el indio asalta al indio, viola a la india y roba a
indios, blancos mestizos, negros y marcianos apenas se le da el buenos días. El mito de que,
por ser salvaje, el indio es un buen salvaje ha sido asesinado en El Alto. El Alto es hoy por
hoy la mejor vacuna posible contra cualquier idea sobre un gobierno SOLO de indios para
Bolivia. Ni siquiera es una buena idea para los indios porque los no-indios del país y del
continente se pondrían torpes contra los indios hasta acabarlos. Miren ustedes a USA y
Cochise. Como dirían los enemigos de los indios: sólo a un indio se le ocurriría esa bobada.
Pero, como Evo es socialista, es difícil creer que sea “tan” indio. Después de todo, nada es
más absurdo que un socialismo indio: por definición, el socialismo es, o debe ser, universal.
Ese era su atractivo cuando lo tomaban en serio. Por eso triunfó en Rusia, porque hasta los
marcianos podían ser socialistas. En dos palabras: el socialismo indio no tiene futuro, ni como
socialismo ni como indio.
Pero, hoy por hoy, nadie representa a los bolivianos no-indios. Si me dicen que Tuto me
representa prefiero ser indio, socialismo infantil y todo. Es más decente. Si me dicen que el
UNO me representa, antes me pego un tiro, juro. ¿Acaso soy bastardo, yo? Pero, ciertamente,
Evo no me representa. No soy indio. Admiro a Evo, me parece macanudo como mi Presidente,
pero si no hay lugar para mí en su mesa, adiós, Evo.
Para los bolivianos que piensan como yo, que saben que los nazis de SRZ son un absurdo
bestial sin futuro, que los indios socialistas de Evo son un absurdo sin futuro y que el 40% de
los bolivianos buscan una voz en la tormenta que los represente, la solución es evidente: hay
que acabar con los nazis mientras se convence a Evo de que no se suicide y abra la
revolución boliviana a  TODOS los bolivianos.  
La resistencia que Evo encuentra hoy en día, descontando esos cuatro gatos nazis y esos
dos gatos, Tuto y el otro, se reducirá grandemente si Evo comienza a hablar a TODOS los
bolivianos y TODOS los bolivianos hallan que pueden hacer la revolución con Evo.
No es tarde todavía, Don Evo y tucuiMAS. Van dos años de anarquía feroz y disparates sin fin,
pero los bolivianos, pacientes hasta la idiotez, cuentan todavía con que “su” Evo despierte a la
realidad y comience a hablarnos a todos, indios, mestizos, negros y, debe haber alguno por
allí, marcianos.
La solución es sencilla: hay que dejar el cacho y los chistes estúpidos, para no mencionar los
chismes criminales, y hay que tomar partido, sea cual sea, para forzar las cosas. Hoy son
apenas mejores que cuando gobernaban Goni, Tuto o Banzer, pero no son para enorgullecer
a nadie. El hambre mata niños cada día, el pueblo vive en andrajos como siempre, todos viven
con el Jesús en la boca y nada hay, la verdad, para sentirse orgullosos.
O con los nazis o por los “socialistas” de una buena vez, porque sólo después de esta
anarquía absurda podremos volver a buscar nuestra Revolución.
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