Su Opinión
Arturo

¿Son ciegos los periodistas latinoamericanos?
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Este año, que debe ser oportunidad para el derrocamiento del Rey Jorge, está
resultando evidencia de un fenómeno latinoamericano que es cada vez más
claro para quienes pueden ver más allá de la punta de su nariz: la prensa
latinoamericana trabaja contra los pueblos a los que dice servir y oculta,
cuando no miente con descaro, las noticias que son de vital importancia para el
devenir del Continente de la Desesperanza.
¿Cómo explicar de otro modo la constante campaña de silencio con que se
protege y oculta los desmanes de Donaldo Rumsfeld y su Pentágono, la
intención muy clara de USA de quedarse para siempre en Irak y la dictablanda
de Bush que ha venido a reemplazar la democracia formal del Imperio?
Los fanáticos cristianos que dieron su segunda presidencia a Bush, legal en
contraste con el golpe de estado de la Florida en 2000, continúan su guerra
eterna contra los fanáticos musulmanes, pero nadie dice en Latinoamérica nada
sobre los mensajes de Donaldo (uno en febrero, otro ayer nomás) sobre la
Guerra Larga, de generaciones, contra el “terrorismo” en el mundo entero ni
sobre la “coincidencia” del último mensaje de bin Laden, que consistió en
declarar su propia “guerra larga” apenas un día antes. Esta “coincidencia” vino
a “justificar” a Donaldo y su mensaje y a reforzarlo. Ambos “líderes” anunciaron
así al mundo un estado de cosas, La Guerra Larga, que viene a reemplazar a la
Guerra Fría.
La prensa latinoamericana no ha dicho palabra sobre estos personajes y sus
proyectos.
¿Por qué?
No es secreto para nadie el hecho de que esa prensa depende de las agencias
noticiosas de USA para su “página internacional”. Esto es, publica y dice lo que
esas agencias le envían o dejan de enviarle. Ello no impide a semejante prensa
una declaración de “independencia” que se verá muy bien en primera plana
pero que es un vergonzoso mito desde hace cien años.
Parte de la explicación es, también, el hecho de que muchos impresos
latinoamericanos pertenecen al Imperio porque tienen gringos entre sus
accionistas o porque sus accionistas latinos han sido siempre agentes del
Imperio. La prensa “independiente” latinoamericana es un mito porque es
propiedad e instrumento de las viejas y obsoletas elites locales, enemigas de
sus propios pueblos, extranjerizantes (copian e imitan sin vergüenza a gringos y
europeos) y muy capaces de ver a los humildes de cada patria como animales
carentes de alma y conciencia. Con gente así al mando de diarios, revistas y
canales de televisión, nada es sorprendente en esta campaña de oscurantismo
o mentiras plenas.
Pero esa actitud es suicida: cuando se oculta al lector medio latinoamericano la
política oficial del Pentágono que consiste en enviar militares profesionales a
todos los países con la misión específica de practicar el terrorismo en todas sus
facetas, se le priva de la capacidad elemental de defenderse contra tales
invasores.
Donaldo Rumsfeld lanzó esas órdenes y esa nueva política el domingo 23 de
abril de 2006, y tanto el Washington Post como el New York Times presentaron
al mundo esta novedad.
Ambos diarios detallan como parte de esa misión terrorista de los militares de
USA una serie de prácticas detalladas en cien páginas tamaño oficio que
permiten a sus nuevos “comandos” invasiones, operaciones secretas,
asesinatos, espionaje, uso de uniformes militares locales, uso de disfraces
civiles, uso de venenos, de torturas, de redes de “operativos” locales, de
campos secretos o conocidos para entrenar fanáticos, “enlaces” con militares
locales para acabar con “terroristas”. Esto es, un retorno a la Argentina de la
“guerra sucia”, pero a nivel mundial.
Desde febrero, ¿ha leído algo sobre este tema mi estimable lector? ¿Sabe que
Donaldo Rumsfeld ha enviado o enviará muy pronto “comandos” a cada país
con órdenes específicas de NO informar al embajador gringo sobre su
presencia y NO respetar las Convenciones de Ginebra ni las limitadas leyes de
guerra que fueron hasta hoy orgullo de la raza humana?
Sobre Irak, que es anuncio o antesala del nuevo Milenio mundial: aunque la
prensa en USA ha comentado el tema, poco se dice en el mundo y nada en
Latinoamérica sobre las catorce bases militares que USA ha construido en Irak,
bases cuyas capacidades y dimensiones dicen ya mucho sobre la intención de
sus constructores de que sean eternas y todopoderosas.
Menos se ha dicho aún sobre la nueva embajada gringa en Bagdad, una
fortaleza destinada a soportar ataques nucleares y provista sabe el Diablo de
cuántas armas, cuántos sótanos de tortura y qué otros aparatos, como el lasser
de sonido, que enloquece y ensordece a sus víctimas, están siendo montados
allí para felicidad de los iraquíes.
Mi lector, despierto como ninguno, puede comprar la edición de Newsweek de
esta semana (abril 23, 2006) en el quiosco de la esquina para enterarse de que
esa embajada es más grande que el Vaticano, se ha reservado el mejor lugar
de Bagdad (con vista al río y todo) y deja como casuchas a los bunker (como el
La Paz) que insultan la vista y la dignidad de los pueblos con los que USA se
“alía”.
Poco dicen, o nada, los impresos latinoamericanos sobre el nuevo Al Gore,
vicepresidente de Clinton que bien puede perfilarse como Presidente de USA
en 2008, y de los esfuerzos casi silenciosos de miles y millones de gringos que
se han dado cuenta (¡por fin!) de la monstruosidad humana que ocupa la Casa
Blanca y comienzan a criticarla.
¿Por qué?
Pues porque en Latinoamérica lo urgente mata lo importante y son
contadísimos los bípedos parlantes que tienen idea clara sobre los derechos y
deberes que distinguen a un ciudadano de un esclavo.
Si así no fuera, la existencia vergonzosa de la prensa “independiente”
latinoamericana sería un imposible.    
Abr. 06
Arturo von Vacano