--¿Oíste?
--Si pero no lo creí.
--¿Escuchaste?
--Partes. Pero ya digo: no lo creo.
--¿Quiénes crees tú que son?
--Parecen las Columnas de Hércules.
--O algo parecido.
--…y parece que sobre ellas anduvimos andando durante toda la Creación.
--Algo así me parece a mí. Pero es imposible.
--No lo es tanto. Después de todo, ¿cómo se puede llegar lejos si no se es más que
una mejilla?
--Dos mejillas. Dos. Eso siempre ayuda. Somos dos.
--¿Por qué?
--No se por qué…. Pero así me parece, digo. Siempre me ha parecido que es mejor,
eso de ir por el mundo de dos en dos. Luce más armónico. No me vengas con
ortografías ahora, después de semejante impresión… Todavía no me repongo…
--A ti, desde el navajazo aquel…
--Ya tuviste que mencionarlo…
--Es que fue el momento más importante de nuestras vidas…
--No. Ese momento es este.
--¿Lo dices porque lo puedes decir?
--Si. ¿No te pasma?
--No. Siempre he pensando mucho. Pienso siempre, mejor dicho. Este incidente sólo
me permite decir lo que antes me dije, digo. Así que esto no hace gran diferencia,
como ya te dije…
--Por supuesto que la hace. No seas idiota. Piensa en lo que dices. Piensa que es la
primera vez en tu vida…
--…nuestra vida. Perdón.
--…nuestra vida, en que conjugamos la magia de la existencia toda en sílabas y
palabras. La maravilla del idioma, el conjuro de la lengua, el arma del pensamiento
libre como sonido… Pero, ¿qué milagro es este?
--No es un milagro. Es que el idiota a nuestro cargo hizo algún acuerdo con su
Hacedor, y he aquí que hablas…. Sólo para decir sandeces, por lo visto.
--Ahora podemos comparar notas. No somos guerreros silentes como antes…
Dedicados sólo a defender a rajatabla a este ventoso y a dar algo de comodidad al…
al… …al Sistema. ¿Viste? Digo: ¿escuchaste? Ya le hallé un nombre. ¡Le hallé un
nombre!  Es… ¡Somos un Sistema!
--No bien naces al habla que ya estás a la moda, ¿eh?
--¿Pero qué rol, qué papel jugamos en el Gran Concierto del Universo? ¿Por qué
hemos sido hechos, y hechos así y no de otros caprichosos rasgos?
--Eres el primer glúteo que conozco que se atribuye rasgos…. Por definición, los
glúteos carecemos de rasgos, ¡pedazo de tonto!
--Perdón. Yo soy diferente.
--Ah, claro. El navajazo aquel…
--Me da algo así como una sonrisa, ¿no crees?
--En algo diluida, después de veintitrés años…
--Si, pero visible aún. Tímida, pero aún visible…. ¿Recuerdas el beso de la rubia
aquella que…?
--No.
--Claro que lo recuerdas… Envidioso. Tú…
--¿Decías…? ¿…Sobre el Gran Concierto del Universo?
--Ah, si. ¿Por qué darnos esta forma? ¿Precisamente esta?
--Es perfecta para nuestro trabajo: somos la Tentación Encarnada. Nos miran y
pierden la razón, hombres y mujeres. ¿Cuántos y cuántas se habrán sacrificado sólo
para poder darnos un beso?
--Hablas en general, ¿no?
--¡Por supuesto! ¡Hablo por todos los glúteos del mundo!
--Ah, que grato es entendernos… Continúa, por favor….
--Como la Tentación hecha Carne, de nosotros depende la continuidad de la especie,
¿te figuras?
--No te entiendo…
--Siempre tan denso, tú… Porque provocamos el deseo carnal con nuestras
redondeces perfectas, así acompañemos a un hombre o una mujer, provocamos
también los siete millones de orgasmos que estallan cada minuto… …y los setecientos
mil niños que nacerán nueve meses después. Ello comienza cuando alguien nos mira
con deseo y pasión… Cuando alguien nos ataca furioso y ciego… Cuando alguien…
Apasionado…
--… Alguien quiere romper lo que nos encargaron defender a rajatabla, en nuestro
caso… Eso si lo recuerdo bien: nos han creado para defender al ventoso este.
--Si, pero…
--Y sólo si fracasamos y no lo defendemos, sólo si logran… si logran… No lo puedo
decir; es como confesar un crimen…
--Lo logren o no, en ello está muestra importancia: en nuestra belleza irresistible, que
es lo que permite la existencia del mundo como lo conocemos… Que es…
--Exageras otra vez.
--Pero entonces…. ¿Cómo es que se inicia este continuo, eterno fornicar? ¡Somos
muy importantes, nosotros!
--Bueno. Está bien. Cálmate. Hablas por primera vez, claro. Así, se entiende. Pero ya
basta. Tú y tu navajazo me tienen hasta la coronilla…
--¿La qué?
--Es un decir, nada más.
--Pero no tienes derecho a decirlo.
--No comiences. ¡No comiences…! Tan bien que estábamos…
--Pero bien: ¿para qué crees que el don de la palabra se te ha dado a ti, el glúteo del
navajazo?
--Lo he pensado mucho, y he decidido que gozo del don de la palabra para decir una
sola frase.
--Ah, que bien. ¿Cuál frase?
--Esta: A este Sistema nunca le rompieron el culo.
--¡Muy bien! ¿Algo más?
--Nada más. Esa es nuestra misión histórica, es nuestra razón de ser y existir, es
nuestro lugar en el Gran Concierto del Universo. Misión cumplida.
--Hasta hoy. ¿Y mañana?
--El futuro es un misterio. Nada puedo agregar.
--Relata una anécdota…
--El navajazo es mi más preciado recuerdo; es mi Alfa y Omega y no quiero compartirlo
con nadie. Menos ahora, que sé que lo has olvidado.
--Recuerda a algunos entre nuestras amantes…
--Ninguno. Ninguno. Hubo tentaciones, pero ningún nabo se acercó a esta puerta, por
así decirlo.
--¿Ni siquiera cuando el Sistema bebía como marinero ruso?
--Bebía así porque prefirió los efectos inmediatos del alcohol antes que los jugueteos,
las niñadas del sexo… No tenía paciencia… Le aburría tener que convencer a una
mujer que ya estaba convencida pero… Se cansó muy pronto de las prostitutas… y los
homosexuales…
--Si…. Si…. ¿Los homosexuales? ¡Cuenta, cuenta, que el respetable se muere de
curiosidad!
--No soy yo quien debe aclarar esta situación… No soy el llamado a decir… Sería
atribuirme… No es responsabilidad mía…
--¡Cuenta, cuenta, cuenta!
--No. Cuéntalo tú.
--Nada recuerdo, yo.
--Mientes, cobarde.
--Bueno… Hubo tantas mujeres, que yo…
--No cambies de tema.
--Muy bien. Ahora te entiendo. Tampoco diré nada, yo.
--Esto de darnos la palabra es muy peligroso… ¿No crees?
--Pues… Si.
--Imagínate tú lo que sería el mundo si cada nalga hablara…
--¡Qué asco!
--Aunque tú pudiste haber dicho algo interesante…
--O tú.
--Más conviene retornar en silencio al puesto del deber…
--Así parece.
--Como eunucos mudos.
--Testigos silentes. Silentes siempre porque cuando alguien habla, hay siempre
alguien que escucha… Mejor es optar por el silencio… Para ello nacimos…  
--O para dar un asiento, el más suave, al mundo.
--Eso.
--Buenas noches.
--Buenas tardes.
SIGUE