EL DIA MAS NEGRO DEL LIBRO BOLIVIANO - I

Martín Zelaya Sánchez en entrevista a Rodrigo Hasbún -- ¿Coincides con Paz
Soldán en que la narrativa boliviana está en su mejor momento en muchos años?

Rodrigo Hasbún -- Este es sin duda un momento interesante, no solo en cuanto a la
visibilidad internacional que ha logrado la nueva narrativa boliviana, sino sobre todo en
relación al riesgo y la solidez de algunos proyectos narrativos.
El desafío, ahora, es que esos proyectos logren sostenerse a lo largo de los años, que
sigan llegando libros valiosos, y también que aparezcan otros escritores y, sobre todo,
más lectores, que es quizá lo que más falta hace. Es mucho, sobre todo en un país donde
las condiciones para fomentar la escritura y la lectura resultan tan desoladoras. (6/10/14)
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Este diálogo se hizo después de la Feria Internacional del Libro de Santa Cruz de la
Sierra, una horripilante hecatombe que, no por capricho, puede tomarse como el
momento más triste y desolador de la literatura boliviana desde hace ‘muchos años’,
como dice Zelaya que dijo Paz Soldán.
Sin ánimo de disputar la visión de ambos caballeros cuyos intereses personales en esta
coyuntura son evidentes, es necesario recordar que existe una dimensión llamada  
Realidad, que por experiencia sabemos que quienes entierran la cabeza en la arena
acaban degollados y que es obligación ante sí mismo de todo autor la de mantenerse lo
más honrado posible en su particular camino hacia la inmortalidad; esto es, ningún
grande artista puede ser al mismo tiempo un demagogo, un falsario o, lo que es peor, un
idiota político semi-ciego (Vargas Llosa) porque la Verdad acabará por destruirlo.
Pero, primero, la Feria de SRZ.
Razones por las que la Feria fue una hecatombe:
-- Menos del cinco por ciento (5%) de los libros ofrecidos era “made in Bolivia”… Hasta
los comics eran importados, para no hablar de las novelas bolivianas viejas o recientes,
cuya ausencia fue casi total; pareció que la industria nacional del libro decidió que los
cruceños (y los bolivianos en general) no leen nada y, por tanto, que la Feria de SRZ no
merece ningún esfuerzo. Puede decirse que la Feria no ofreció prácticamente nada
hecho en Bolivia a sus visitantes.
Por esto, el verdadero nombre del mini-evento debió ser la Feria Internacional del Libro
Extranjero de Santa Cruz de la Sierra.  
-- El Ministerio de Culturas que, según su propaganda, viene diseminando una lluvia de
libros sobre Bolivia toda desde hace seis años, cerró sus puertas en la Feria durante
cuatro o cinco días porque “no tenemos nada que mostrar’ como dijera la curvilínea que
se aburría en esa jaula; abrió apenas su reja para un iracundo anciano llegado de
Washington que metió las narices sólo para descubrir que los estantes de libros no eran
‘de verdad’: eran y son un empapelado para cubrir las paredes y engañar a la gente.
Una pregunta ahora es: ¿Dónde están los millones de libros que vienen produciendo este
Ministerio y la Vice Presidencia? Esos libros bolivianos jamás impresos vienen a ilustrar
un nuevo tipo de corrupción á la Evo: la corrupción hormiga; hoy, cada caso de
corrupción involucra a cientos de ciudadanos ladrones, cada uno con su tajada o tajadita
sobre el costo de libros que jamás se editaron. ¿Dónde está la Biblioteca García Linera,
hecha de textos sobre Sociología y Política porque así le gustan las bibliotecas al Vice (no
Rey de Bastos sino de Pillos)?
-- Evo cumple: planta satélites y hace G-77s pero sigue al pie de la letra su propio
dictamen, ‘No leo libros’ porque, como dice el viejo chiste, leyó uno y no le gustó. Su
régimen es enemigo de los k’aras, de los libros escritos por k’aras y de cualquier cosa
que suene a “52”. Para Evo, la historia comienza con el Indio en el Palacio Quemado…
Lo demás, es, bueno, historia.
-- La Feria fue dominada por ‘editoriales’ que buscan convertir a los bolivianos a una
serie increíble de sectas, ‘eclesias’ y otras mafias que compiten por el diezmo con éxito:
varias disponen de ‘templos’, canales de TV y otros instrumentos para engañar incautos
bajo la ceguera voluntaria del régimen. Bolivia, país sin Ley ni Justicia, permite todos los
fanatismos y un mar de tonterías metidos entre las tapas de cualquier tomo.
--  Editoriales y librerías fueron a SRZ para mostrar que agonizan: Alfaguara, la fascista
que maneja el ‘Premio Nacional’, hoy ‘Premio Alfaguara’, retiró y se retiró de todas las
librerías del país al ‘recoger’ hace meses los quince títulos que fueran ‘premio Alfaguara’
… y quemarlos u ocultarlos en algún sótano. Queda su ‘hija’ Santillana, dirigida a
catolizar infantes bolivianos mediante profesores sobornados…
Los Amigos del Libro, alguna vez la única esperanza de autores nacionales, presentó en
SRZ su extensa colección de tomos extranjeros y un (1) estante de viejos sobrantes
bolivianos. El éxito de su presencia en SRZ fue ilustrado por el jefe de su equipo, un
Sancho Panza de genio volcánico que se pasó la Feria toda dando su ancha espalda al
público y negándose a todo dialogo. Tras el esfuerzo de dar la vuelta alrededor de esta
ballena era posible verle el rostro, un bigotón de canas grises en el proceso de masticar
bilis poniendo los ojos al cielo. Cuando su visitante le pidió su nombre y cargo, el
ballenato se negó a dar esa información: frustrado hasta las nalgas por el sonado
fracaso comercial que sufría, no estaba para cortesías.
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Arturo
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